Introducción
Una de las preguntas más habituales que recibimos en un despacho de abogados es: “¿Merece la pena ir a juicio?”. La respuesta no siempre es sencilla. En este artículo te explicamos cuándo es recomendable acudir a los tribunales y cuándo, por el contrario, es mejor alcanzar un acuerdo extrajudicial.
1. ¿Qué implica realmente ir a juicio?
Un procedimiento judicial supone tiempo, costes económicos y una carga emocional importante. Además, ningún abogado responsable puede garantizar un resultado al 100%, ya que la decisión final depende de un juez.
2. Ventajas de llegar a un acuerdo
Ahorro de tiempo y dinero
Mayor control sobre el resultado
Menos desgaste emocional
Confidencialidad
En muchos casos, un buen acuerdo puede ser incluso más beneficioso que una sentencia favorable.
3. Cuándo sí conviene ir a juicio
Cuando la otra parte no muestra voluntad real de negociar
Si el derecho está claramente vulnerado
Cuando el acuerdo propuesto es injusto o perjudicial
En casos donde es importante sentar precedente
4. La importancia del asesoramiento legal previo
Antes de tomar cualquier decisión, es fundamental analizar el caso con un abogado experto que valore riesgos, costes y probabilidades reales de éxito.
Conclusión
Ir a juicio no siempre es la mejor opción. Un buen asesoramiento legal puede marcar la diferencia entre un conflicto largo y una solución eficaz.